"Harán de los cementerios sus catedrales y de las ciudades vuestra tumbas" (Bava y Argento, 1985). Y es cierto, vivimos tiempos oscuros, y desde el 2020 podríamos decir que hemos vuelto a la edad media, lo cual es fortuna y no, como suele pensarse, una desgracia. Vivimos en una edad media real y mitológica, donde las pestes, las guerras, la incertidumbre, el fin del mundo y el carácter demoniaco de la realidad están mucho más presentes. Los demonios existen, y la victoria final de Dios sobre el Dragón se acerca. Esta bitácora explora, entre otros asuntos afines, la lucha contra el Dragón tal y como se ha representado en el cine y en las artes populares.

jueves, 17 de julio de 2025

Breve estudio sobre el Mal (II): Oscuridad casi omnipresente

 


En El Ataque de los Clones se hace evidente y explícito aquello que en el episodio I solo aparecía de forma fantasmal. La arrogancia, la ambición y la impulsividad de Anakin toman forma en una cadena de actitudes y acciones consecuentes que lo llevan al desastre, a él y a todo el entramado religioso, politico y militar de la República galáctica. El Satanás galáctico conoce la debilidad de los Jedi, que es la AMBICIÓN ( el verdadero tema central de esta película), y los va tentando para que justifiquen la toma de un ejército clon que les permita controlar aquello que por sí mismos no pueden controlar y a lo cual no deberían aspirar a ser controlado por ellos. Conforme a esa ley de la "predestinación" indicada en la reseña anterior, aquí todo se precipita hacia el mal y el caos como si, efectivamente, todo estuviera minuciosamente planeado y bajo el control del Lord Oscuro. Pero, tras esa oscuridad que parece enturbiarlo y gobernarlo todo, siempre se amaga alguna luz, por débil e insignificante que sea, a manera de rayo de esperanza. Toda la película está llena de momentos puramente visuales que nos hablan acerca de ello, pero nos fijamos ahora en la imagen que cierra la película, la boda secreta de Anakin y Padme. A pesar de que la boda se desarrolla en uno de los paisajes más azules, luminosos y bellos del planeta Naboo, la atmósfera es turbia, nubes negras cubren el horizonte y tanto los esposos como los otros tres personajes que los acompañan aparecen ensombrecidos. Del mismo modo que la victoria de los Jedi en la batalla de Geonosis es en realidad una derrota, Anakin y Padme celebran una boda y en realidad se están precipitando hacia un destino de corrupción y muerte ( cuyo primer síntoma es ese brazo mecánico de Anakin ). Nada es lo que parece. Sin embargo, se adivina que algo de Luz se esconde tras las tinieblas y que quiere emerger de entre las nubes, las aguas y las montañas del fondo. Anakin, como Hijo de la Oscuridad que es, se entrega completamente a sus pasiones y a sus debilidades. Sin embargo, hay un fondo latente de bondad que se manifestará en algún momento. Esa imagen final vaticina y contiene en sí misma el desarrollo posterior de la saga hasta el episodio VI.  



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