"Harán de los cementerios sus catedrales y de las ciudades vuestra tumbas" (Bava y Argento, 1985). Y es cierto, vivimos tiempos oscuros, y desde el 2020 podríamos decir que hemos vuelto a la edad media, lo cual es fortuna y no, como suele pensarse, una desgracia. Vivimos en una edad media real y mitológica, donde las pestes, las guerras, la incertidumbre, el fin del mundo y el carácter demoniaco de la realidad están mucho más presentes. Los demonios existen, y la victoria final de Dios sobre el Dragón se acerca. Esta bitácora explora, entre otros asuntos afines, la lucha contra el Dragón tal y como se ha representado en el cine y en las artes populares.
Mostrando entradas con la etiqueta Star Wars. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Star Wars. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de julio de 2025

Breve estudio sobre el Mal (y III): El Mal es el amor


Así pues, desde esta perspectiva y considerando que los episodios I, II y III de Star Wars son una oportunidad para hacer un estudio sobre el Mal, veamos el aspecto más explosivo y fundamental de la visión ofrecida por George Lucas. Ya venía apuntándose desde el episodio I, pero en La Venganza de los Sith se muestra el amor entendido como relación de apego o dependencia hacia otra persona, y en el caso de Anakin además hacia la belleza de Padme. Nos está hablando de los aspectos más superficiales del llamado "amor", que en realidad no es amor, sino, en palabras de Yoda, la máscara de la codicia, o la codicia misma. Es por eso que, a lo largo de los tres primeros episodios de la saga, se nos muestra el perfil de un hombre "bueno" con propósitos aparentemente buenos, pero en el fondo es maldad, autocomplacencia, egolatría. También se hace una velada censura de la ambición, de los talentos. del hacer y del actuar, o de toda aquella persona que tenga capacidad de iniciativa y que tenga mucho coraje. De hecho, ya hemos visto en el episodio II que el Mal triunfa precisamente porque tanto Anakin como Padme son muy decididos y valientes, y porque los Jedi quieren tener más poder del que les corresponde. Es decir, aparentemente, la definición del Mal consiste en un claro ataque a cosas que normalmente consideramos que son virtudes: el amor, el valor, la capacidad de iniciativa, etc. Es bueno. por supuesto, utilizar los talentos, es bueno amar, es bueno ser valiente, pero hay que hacerlo desde la humildad, que es lo que Anakin no sabe hacer.

Pero centrémonos en el amor, que es el tema central del episodio III, el amor luciferino, el amor pasional, el amor "para uno mismo y por sí mismo", el amor que no es más que pretender que alguien compense los agujeros del alma. Y fijémonos en esto: Obi Wan, si vamos a los episodios IV, V y VI, afirma que "Anakin era un hombre bueno", o "un buen amigo", y que al ser seducido por el lado oscuro se convirtió en un ser malvado, pero en este forum estamos viendo que Anakin, a pesar de poseer un fondo de bondad latente, es un ser oscuro fundamentalmente y desde su misma concepción. Entonces, ¿qué pasa? ¿Obi Wan no se entera? ¿George Lucas se contradice a sí mismo, rompiendo la coherencia en la saga?. No. El planteamiento es el siguiente: a Obi Wan le pasa lo mismo que a su maestro Qui Gong, por muy ambigua o confusa que sea la actitud y la conducta de Anakin, tiene Fe en la bondad de Anakin, Fe en que en el fondo siempre hubo un hombre bueno que a partir de cierto momento fue esclavizado o soterrado por la oscuridad de Darth Vader, aquello a lo que estaba "predestinado". Por eso, en la fase inicial de La Venganza de los Sith aparece Anakin como hombre joven y maduro que tiene una actitud y unos gestos cargados de bondad: lealtad a su amigo y maestro, y una cierta pose de humildad. Y aún así, un trasfondo de autocomplacencia y egolatría, que no quiere decir que en Anakin no existe ninguna bondad real, sino que siempre es una bondad manchada por el pecado y por su oscuridad originaria. A cuento de esto, si el "gen del mal" en Anakin procede de las manipulaciones ejercidas por el Lord Oscuro, el "gen del bien" procede de su madre. La predominancia del "gen del mal" en Anakin se explica por ser fruto de la manipulación genética (vía midiclorianos) ejercida por el Lord Oscuro. Es hermoso considerar que la resolución definitiva de la saga consiste precisamente en eso: en que el "gen" de Shmi Skywalker es el que triunfa al final ( Rey Skywalker, y no Rey Palpatine ). En relación a esto, diríase que Anakin-Darth Vader, más que un Hijo del diablo, vendría a ser una desafortunada criatura fruto de experimentación biológica, un "pobre diablo" más parecido a una mezcla entre Lucifer y el monstruo de Frankenstein que a un Hijo de Satanás verdaderamente representativo.

¿ Y en qué consiste dicho triunfo ? ¿Cuál es el amor de Dios? ¿Cuál es el amor que debe practicar el cristiano?. Pues el amor abnegado. No el amor que consiste en hacer para vencer, en dar para recibir egoístamente, sino el amor que consiste en sacrificarse para que otros tengan vida, en vencer a los propios deseos en beneficio de los demás, en la compasión, en AYUDAR ( "... su sino es ayudarles..." ) en servir, un amor que es y actúa por un principio del deber y no por un principio del placer. 


Y el radical desapego que propone Yoda, constituyendo la mayor enseñanza de la película y una de las armas más infalibles en la guerra espiritual:  


El Diablo se alimenta del miedo. Anakin tiene miedo de perder a sus seres queridos porque tiene una relación de dependencia con ellos, y ese miedo lo lleva al lado oscuro, a ser poseído por el Satanás galáctico. La solución, basándonos en las palabras de Yoda, consiste en expulsar de nuestra alma cualquier concepto del amor que tenga que ver con meros sentimientos, o con sentimentalismo. El amor es un deber y una disciplina cuyo beneficio viene de Dios, sin necesitar que las personas nos correspondan, o que nos den su calor humano. Yoda dice "regocíjate en aquellos que te rodean y que en la fuerza se transforman. No debes llorarlos, ni tampoco añorarlos", algo similar a decir que el regocijo viene de Dios, ante lo cual debemos vivir agradecidos por las personas que han estado con nosotros en este mundo, pero nunca llorarlas-añorarlas en razón de esa necesidad que tenemos de ellas para estar bien, porque entonces sigue siendo autocomplacencia y debilidad. No debemos, por tanto, ni llorar ni añorar a nuestros seres queridos por razón egoísta. Jesús lloró la muerte de su amigo Lázaro, pero por compasión y empatía hacia él, nada por y para sí mismo.

jueves, 17 de julio de 2025

Breve estudio sobre el Mal (II): Oscuridad casi omnipresente

 


En El Ataque de los Clones se hace evidente y explícito aquello que en el episodio I solo aparecía de forma fantasmal. La arrogancia, la ambición y la impulsividad de Anakin toman forma en una cadena de actitudes y acciones consecuentes que lo llevan al desastre, a él y a todo el entramado religioso, politico y militar de la República galáctica. El Satanás galáctico conoce la debilidad de los Jedi, que es la AMBICIÓN ( el verdadero tema central de esta película), y los va tentando para que justifiquen la toma de un ejército clon que les permita controlar aquello que por sí mismos no pueden controlar y a lo cual no deberían aspirar a ser controlado por ellos. Conforme a esa ley de la "predestinación" indicada en la reseña anterior, aquí todo se precipita hacia el mal y el caos como si, efectivamente, todo estuviera minuciosamente planeado y bajo el control del Lord Oscuro. Pero, tras esa oscuridad que parece enturbiarlo y gobernarlo todo, siempre se amaga alguna luz, por débil e insignificante que sea, a manera de rayo de esperanza. Toda la película está llena de momentos puramente visuales que nos hablan acerca de ello, pero nos fijamos ahora en la imagen que cierra la película, la boda secreta de Anakin y Padme. A pesar de que la boda se desarrolla en uno de los paisajes más azules, luminosos y bellos del planeta Naboo, la atmósfera es turbia, nubes negras cubren el horizonte y tanto los esposos como los otros tres personajes que los acompañan aparecen ensombrecidos. Del mismo modo que la victoria de los Jedi en la batalla de Geonosis es en realidad una derrota, Anakin y Padme celebran una boda y en realidad se están precipitando hacia un destino de corrupción y muerte ( cuyo primer síntoma es ese brazo mecánico de Anakin ). Nada es lo que parece. Sin embargo, se adivina que algo de Luz se esconde tras las tinieblas y que quiere emerger de entre las nubes, las aguas y las montañas del fondo. Anakin, como Hijo de la Oscuridad que es, se entrega completamente a sus pasiones y a sus debilidades. Sin embargo, hay un fondo latente de bondad que se manifestará en algún momento. Esa imagen final vaticina y contiene en sí misma el desarrollo posterior de la saga hasta el episodio VI.  



viernes, 4 de julio de 2025

El anticristo de George Lucas (Breve estudio sobre el Mal)

 

                           El cartel publicitario lo expresaba perfectamente. El verdadero ser de Anakin no es el que se ve superficialmente y a la luz del día, sino aquel que está en la sombra, latente como una amenaza fantasma, y que muy pocos pueden percibir.



¿Qué es La Amenaza Fantasma? ¿Qué esconde el título de una de las mayores películas de fantasía de todos los tiempos, un título dotado de tanta garra y sutileza?. Pues es un mal que está ahí, delante de nuestras narices, podemos presentirlo o sospecharlo de algún modo, pero casi nadie puede reconocerlo ni se da cuenta de que está ahí, o no se atreve a reconocer que está ahí. Dos personajes de la película encarnan a esa presencia o idea fantasmal: Anakin Skywalker y Lord Sidius, aparentemente antagónicos, solo aparentemente. El personaje de Anakin Skywalker  es la representación de todas aquellas actitudes que hay que repudiar y que debemos evitar como guerreros espirituales. George Lucas se atrevió a concebir el Mal como algo encarnado en la más tierna infancia, en un niño rubio y de aspecto angelical que en realidad, a lo largo de toda la película, ofrece un recital de codicia, egolatría y ambición desmedidas disfrazadas de bondad, inocencia y ternura. Sí, han tenido que pasar 26 años para entender la película en toda su dimensión. Y el resultado es escalofriante. Lo que da miedo, lo que es de verdad preocupante no es la maldad mostrada con transparencia y obviedad, sino aquella maldad que nos puede engañar hasta un nivel tan profundo y poderoso. ¿Quién podría salvarse?


Veamos un poco sobre el perfil psicológico de Anakin, y sobre esas actitudes que ya contienen las semillas del Mal: 

- Soy una persona y mi nombre es Anakin: Lo que parecía una actitud noble y que apuntaba a los valores relacionados con la defensa del honor personal, es en realidad una manifestación de orgullo. Es la respuesta a Padme cuando ésta le pregunta si él es un esclavo. Padme es quien consigue reconciliar a los Gungan con los Naboo con la actitud humilde de estar dispuesta a ser servidor de los demás. Seamos pues esclavos, y no "hombres libres".

- Nadie puede matar a un Jedi: Idealismo e inocencia que esconden una ambición desmedida que pretende alcanzar objetivos sin respetar las leyes del Creador. Quiere ser invencible, inmortal, mediante sus deseos y pasiones humanas. 

-¿Eres un ángel?: Amor por la belleza de Padme, y por el mundo angélico que ella representa a sus ojos. Sí, pero esconde la codicia, codiciar el cuerpo perfecto, codiciar la belleza para su placer y provecho personal.

- Soy piloto, y algún día pienso volar e irme muy lejos de este lugar: otro rasgo demoníaco en la personalidad de Anakin se revela en ese sueño sobre volar y marcharse lejos de su tierra natal. El desprecio a la tierra natal y la ambición de querer viajar y conocer otros países es un factor que corrompe el alma. Una vida santa y centrada en lo esencial requiere el arraigo a la tierra natal y a los lugares más cercanos. 

- Quiero ser el primero en visitarlos todos (mirando a las estrellas. al cielo nocturno): Narcisismo, vanidad, egoísmo, codicia. Quiere ser EL PRIMERO. La interpretación y el gesto inocente con los que lo dice es todavía más aterrador cuando sabemos el verdadero propósito latente en su corazón: dominar la galaxia, someter a los pueblos, cometer genocidios.

- Yo no quiero que las cosas cambien: el fuerte apego hacia su madre, que posteriormente se focaliza en el apego a Padme. Y eso no es amor, ni a su madre, ni a su futura esposa. Es en el fondo codicia, querer poseer a las personas para el provecho propio. 

En realidad, el planteamiento de George Lucas es el siguiente: no se trata de convertir a Anakin Skywalker en Darth Vader, sino que Anakin Skywalker ya es Darth Vader desde la tierna infancia, y lo es por "predestinación". O, dicho de otro modo, representar a Darth Vader primero con la máscara de la infancia, después en el episodio II con la ebullición hormonal de la adolescencia, y en el episodio III con los vicisitudes propias de la juventud y la madurez. 


 La "Predestinación":    Anakin es el Hijo de la Oscuridad, y el Mal está en su estructura biogenética, en su enorme potencial inducido mediante concepción midicloriana, que a su vez fue inducida por el Lord Oscuro ( investigad los bocetos originales de Lucas sobre el verdadero origen de Anakin ). Ahora bien, "predestinación" no significa que no exista libre albedrío y, en el concepto de Lucas, ser hijo del Mal (del pecado, como todos nosotros) no excluye la alternativa de rebelarse contra el Mal y elegir el buen camino, pues en Anakin también existe un fondo latente de bondad. Por eso si, por ejemplo, cogemos una de las actitudes reseñadas antes, yo no quiero que las cosas cambien, podemos entender que el corazón de Anakin es ambivalente, que por un lado es un sentimiento noble el querer que las personas no dejen de existir y poder estar para siempre con los seres queridos, pero si lo hacemos por debilidad propia, para llenar los agujeros del alma, por apego o dependiencia hacia esas personas, entonces ese amor en el fondo es codicia, surge del miedo, y el miedo lleva al odio y al sufrimiento. En definitiva, podemos ver La Amenaza Fantasma como la historia de un niño bueno llamado a traer el equilibrio en la galaxia, o la historia de un niño perverso que se disfraza con los ropajes de su ternura infantil. Las dos capas de lectura están en la película, pero la segunda es la más profunda y genuina. 



Mi hijo no conoce la codicia, el papel de la madre es demoledor. Como suele decirse, una madre nunca reconocerá que su hijo es delincuente o malvado. Shmi Skywalker solo ve lo mismo que ve Qui-Gong Jin: hay algo en ese niño, pero no se sabe qué es exactamente y tanto ella como Qui-Gong tienen que tener fe en que será algo bueno. Es una amenaza fantasma, un factor latente, esperando su momento para manifestarse. Se percibe un gran potencial, pero no se sabe para qué propósitos. Obi Wan es otro de los pocos que parece darse cuenta de algo, lo dice al inicio, cuando afirma presentir algo esquivo y lejano, y posteriormente define a Anakin como una lamentable forma de vida, siendo en ambos casos corregido y reprochado por su maestro. Moraleja: son los que están en segundo plano quienes dan la voz de alerta, aunque no se les quiere escuchar. 

Como vemos, hay un grupo de personajes que tienen una visión positiva sobre Anakin, y otros que dudan o lo consideran potencialmente peligroso. Cuando Yoda formula su diagnóstico sobre la oscuridad latente en Anakin, lo que hace es dar la razón a Obi Wan, a Padme y al resto de los Jedi. Por lo demás, es demoledor pensar que el lado oscuro se corresponde con el amor y la necesidad de apego tal como humanamente solemos entenderlos, pero aquí se está refiriendo a la posesividad, a la implícita necesidad de dominar y someter para tener el control sobre todo aquello que deberiamos dejar en manos de Dios.

 

domingo, 19 de febrero de 2023

Redimidos

 


Se plantea un cineforum de toda la saga, entendida como una meditación o reflexión sobre el sexto mandamiento, no matarás


"En el episodio VI de Star Wars vemos la redención final de Anakin Skywalker, pero no es el final del poder oscuro que afecta a la familia Skywalker, porque el mismo Luke cede ante las provocaciones del Lord Oscuro, y arremete con odio contra su propio padre hasta cortarle la mano, como quien ejecuta una venganza, y haciendo honor al que iba a ser en principio el título de este espisodio. Por eso mismo el objetivo de la tercera trilogía, los episodios VII, VIII y IX, era establecer una redención no solo para un personaje principal, sino la redención de la Familia Skywalker."   

martes, 3 de enero de 2023

La conspiración y el maestro Yoda

 


No me queda mucho tiempo para hablar con ustedes, porque se acerca el Diablo, quien gobierna este mundo. Él no tiene ningún poder sobre mí - Evangelio de Juan, 14:30



Como ya apuntamos en su momento, el Lord Oscuro del Sith, en la saga de Star Wars, viene a ser una representación casi perfecta y fidedigna de Satanás. Miremos ahora algunas secuencias de los últimos cinco minutos de la película El Ataque de los Clones, quizás la película aparentemente más conspiranoica de toda la saga. Concretamente la escena en la cual Obi Wan Kenobi, Mace Windu y el maestro Yoda están en la sala del consejo Jedi y valoran lo sucedido tras la batalla en el planeta Geonosis. En la secuencia inmediatamente anterior, el Lord Oscuro manifiesta que el estallido de la guerra en la galaxia forma parte de un plan perfectamente trazado por los poderes oscuros. De ello solo Yoda parece ser consciente, y le advierte a Obi Wan sobre el error de creer que la batalla de Geonosis ha supuesto una victoria. Pero mucho más interesante es el hecho de que Yoda, cuando Obi Wan pone sobre el tapete la cuestión sobre si sería verdad que el Lord Oscuro controla al senado galáctico y, por tanto, tendría un control absoluto sobre el sistema de la República, no cree en lo afirmado por el Conde Dooku, y Yoda lanza otra advertencia: son mentiras y engaños para crear desconfianza. Y lo dice no como queriendo negar la verdad, sino tratando de matizar las palabras de Dooku para dejar ver que, aunque eso sea verdad, Dooku está utilizando la verdad para manipular a los Jedi. Obviamente, el guionista de la película, George Lucas, conocedor de la Torá y de la Biblia, no pretendía hacer quedar a Yoda como un ignorante estúpido, sino más bien se inspiraba en la teología bíblica. 

Muchas sectas religiosas, como los Testigos de Jehová o similares, predican que Satanás es el gobernador de este mundo, y no mienten al hacerlo, sin embargo están diciendo una verdad a medias ( o sea, una mentira ) al igual que el Conde Dooku, y ese es el matiz que aportan las palabras de Yoda como parte de la teología que encierra la saga Star Wars, donde, por muy grande que sea el poder de la Oscuridad, ésta siempre estará sometida a los inescrutables designios de la Fuerza. Si en algo se equivocaban los Jedi es, igualmente, en creer que pueden controlar la Fuerza y no reconocerse como simples instrumentos de esa extraña "divinidad". Pero, de hecho, hay varios versículos de la Biblia que definen al Maligno como el príncipe o gobernador de este planeta Tierra, o de parte de nuestro universo conocido ( como por ejemplo en Juan 12: 31 ). El problema radica en sobredimensionar el poder del Maligno, y en omitir que, en última instancia, es Dios el Rey de Reyes y gobernador en este planeta y en el universo, aunque le está dando a Satanás un margen de maniobra hasta cumplido el tiempo. Es lo mismo que sucede en Star Wars contemplándola en sus nueve episodios: el Mal tiene sus victorias pero al final la Fuerza ejecuta sus propios e inevitables designios.

Algunas conclusiones que podemos sacar a cuento de todo esto. Una es que las explicaciones conspiranoicas acerca de los grandes acontecimientos mundiales pueden provenir y estar financiadas por agentes humanos al servicio de los poderes terrenales y, por ende, de Satanás. Generar desconfianza hacia el sistema puede ser una forma de inducir el caos, la revolución, la guerra, con propósitos muy oscuros. Existe una conspiración verdadera, la de Satanás actuando dentro de los márgenes establecidos por Dios conforme a la Biblia, y existen muchas conspiraciones inventadas ( a base de engaños totales o de medias verdades ) con el propósito de desestabilizar o manipular a determinados sectores de la población. Yoda reconoce su ceguera, sabe que, inevitablemente, va a ser manipulado por un poder y un sistema de cosas que a los Jedi ya se les está escapando de las manos. Sin embargo, evita creer en la conspiración a pies juntillas, como un distanciamiento estoico, pero no necesariamente ignorante. Una actitud que tal vez nos vendría muy bien a todos.  

 


   



viernes, 18 de junio de 2021

"Que no os invada el odio"

 


Inicio

Contemplemos todos estos cuarenta años de cine y fantasía en los que los nueve episodios de la saga han ido irrumpiendo en la actualidad, cada uno en su momento y generación, y avanzando hacia la conclusión definitiva de cuarenta años de representación acerca de la lucha contra el poder del Enemigo de Dios y de los hombres. De esa forma es como The Rise of Skywalker  puede ser entendida conforme al argumento que inspira nuestro cine-fórum. Por otra parte, entendemos que la complejidad temática de la saga hace que ésta pueda ser interpretada de formas muy distintas y conforme a distintas filosofías y religiones, así que nuestra aportación no pretende sentar cátedra ni quiere convencer a nadie de nada, pero sí explicar la conclusión de la saga a la luz de la Palabra de Dios. En cualquier caso, a pocos se les escapa que el personaje conocido como Palpatine, o el Lord Oscuro, es una clara imitación del Satanás bíblico, al igual que los Jedi son una imitación del pueblo de Dios, mientras que los sith son los partidarios de Satanás. Durante la lucha final, el Lord Oscuro es el Sith que contiene a todos los sith, y Rey es la Jedi que contiene a todos los jedi, escenificando la lucha entre dos espíritus radicalmente opuestos: el Espíritu de iniquidad (los Sith) y el Espíritu de Santidad (los Jedi). Desde este prisma, no puede haber ninguna forma de equilibrio entre la Luz y la Oscuridad, sino una lucha que se extiende durante siglos y milenios hasta el triunfo final de la Luz, y la restauración de un mundo libre del pecado y la maldad, como era en el origen. Y ahora especifiquemos un poco más la forma en que el Maligno se manifiesta en ésta conocida ficción cinematográfica; Palpatine es un contenedor, y el Lord Oscuro es el contenido. O, en otras palabras, Palpatine es la Serpiente, la máscara o el disfraz que utiliza Satanás-Lord Sidius para manipular y tentar a hombres como el joven Anakin Sywalker. Era interesante este punto porque parece que gran parte del fandom no suele distinguir entre uno y otro, del mismo modo que debemos saber que una cosa es la Serpiente o disfraz de Satanás, y otra distinta es el ángel caído que utiliza dicho disfraz, originariamente conocido como Lucifer. Por tanto, Satanás se presenta bajo la apariencia de la criatura más bella dentro del mundo animal en tiempos del paraíso perdido, o bajo el aspecto de un anciano venerable, bueno y sabio, conforme al rostro y la interpretación del actor Ian Mcdiarmid. 

Aborrecedores del mal

Hecho este inciso, vayamos a un asunto teológico de gran importancia para quienes se sientan implicados en la lucha espiritual. Se trata de un aspecto quizás más emocional que intelectual. Estar bajo la inspiración del Espíritu de Santidad nos lleva a aborrecer el Mal, incluso al deseo de ver su aniquilación definitiva. En un momento dado de la película, el Lord Oscuro se presta para que Rey lo mate y se cobre su venganza por la muerte de sus padres. Este tipo de secuencias ponen a prueba ( al igual que, en el terreno de la ficción, Rey está siendo tentada por el Maligno ) el verdadero entendimiento que sobre el Espíritu de Santidad tiene el seguidor de Cristo. Es decir, ¿debemos aborrecer el Mal?¿odiar a Satanás y a sus demonios?. Si la Palabra de Dios nos dice "aborreced el mal", pensamos que sí, y podemos justificar una actitud emocional de destructividad. Solemos pensar que cuando la Palabra nos dice "amad a vuestros enemigos" es una instrucción referida a las personas de carne y hueso, mientras que tenemos vía libre para odiar y desear el mal a los enemigos de naturaleza invisible. Meditemos en ello unos instantes. Y ahora volvemos a esa secuencia de la película: Rey tiene la ocasión, la gran oportunidad de liberar todo su odio y su emoción destructiva contra el cuerpo físico de Palpatine, la encarnación del Mal. Pero no lo hace, consigue vencer la tentación porque sabe que si mata a Palpatine, entonces el Lord Oscuro la poseerá a ella. Es una cuestión de estrategia y perspicacia, de momento no es por amor a su enemigo, pero consigue vencer ese primer peldaño de la tentación satánica. A continuación, el Lord Oscuro (el cual tiene un plan A, un plan B, un plan C...) prueba a tentar a Rey teniendo en cuenta los aspectos más nobles de su personalidad, como la fidelidad a sus amigos y camaradas, y le ofrece el trono del imperio galáctico como forma de proteger a los seres que ama. Y es cierto, muchas veces Satanás puede tentarnos con darnos un poder especial que nos permita proteger a las personas que amamos, pero al precio de adorarle y obtener ventajas terrenales. Y entonces sí, Rey, de corazón muy noble, está dispuesta a hacer lo que nunca se debe hacer, matar, con la excusa de que lo hace para salvar a sus amigos y a todo lo que es noble y bueno. Entonces, cuando ya Rey tiene la plena disposición de matar, cuando está a un pequeño paso de entrar en el lado oscuro, entra en acción Ben- Solo (Kylo-Ren), el portador del verdadero amor, un amor que ni siquiera Rey conoce hasta ese momento. Se da una especie de conexión emocional y telepática entre Rey y Ben- Solo en la que Ben le envía a Rey una consigna, una señal definitiva que libera a Rey de su odio. Pero para entender bien este punto tenemos que retroceder a otro momento especial y fundamental de la película.

El sacrificio de Leia     

Rey y Kylo luchan encarnizadamente sobre las ruinas de la antigua estrella de la muerte y entre el oleaje de las aguas. Leia, que conoce el destino de su hijo, se dispone a sacrificar su propia vida para que el amor que vive en ella pueda gobernar también en el alma y la conciencia de Kylo-Ren (¿ a qué nos recuerda esto?). En el momento en que Kylo percibe la llamada de su madre y desatiende a su oponente, Rey lo aprovecha para clavar el sable láser en el estómago de Kylo, de manera un tanto traicionera. Y en ese mismo momento Rey percibe el sacrificio de Leia, y se da cuenta de su tremendo error, ya que Rey está intentando destruir aquello por lo que Leia se está sacrificando. Por cierto, Rey intenta matar a Kylo con la espada láser de Kylo, la misma espada que después lanzará Kylo a las aguas como signo de su liberación espiritual. 

El mal no es la persona

Así pues, Rey y Ben-Solo como un mismo ser, portadores de un amor que es concedido por gracia, por el amor y el sacrificio de sus maestros y los antecesores de generaciones pasadas, se disponen a enfrentar el Mal de forma definitiva. Claro que al Lord Oscuro le quedaba un último recurso consistente en aprovechar la fuerza vital de ambos para poder regenerar su cuerpo y manifestarse plenamente en Palpatine. A pesar de ello, veremos a Rey invocando al espíritu de los Jedi, levantarse desde el suelo, empuñando dos espadas con las que forma una Cruz para repeler los dardos satánicos del Lord Oscuro, quien termina consumido por su propio fuego. Así es como Rey consigue vencer el mal, no con odio, sino con un determinado Espíritu. En otra secuencia de la película, muy anterior, Rey se enfrenta a una serpiente, y lo hace sanando sus heridas. Es otro momento bellamente simbólico ya que esa serpiente alude al futuro enfrentamiento con el Lord Oscuro, dejando entrever que contra el mal no hay odio justificable. Que cuando la Palabra de Dios nos dice "amarás a tu enemigo" no se refiere sólo a los seres humanos, sino a los ángeles caídos y demonios que conspiran en cada momento para destruirnos, ni más ni menos. Es por eso mismo que debemos entender que amar no significa ser estúpidos ni permitir que nos hagan daño, aunque ese es otro tema. Como conclusión, pensemos que las personas no son el mal, el mal es el pecado. Debemos separar a la persona del pecado. Amar siempre a las personas, tolerancia cero con el pecado mirando primero la viga que tenemos en el ojo propio antes que nada, de eso se trata. Estamos, en definitiva, incidiendo en el mandamiento de "no matarás", y por tanto debemos estar siempre libres de odio.

El ascenso de un apellido y el oro de la Espada

Matar al padre significa destruir un legado de amor y tradición. Cuando Kylo mató a Han Solo mató a una parte de su madre y de lo que Han Solo había recibido de su relación con los Jedi. Cuando Palpatine mató a los padres de Rey, la condenó a la soledad y a la necesidad de encontrar una identidad, una cultura, un sentido a la existencia. Entonces, el Maligno se presenta como padre de todos los abandonados, los que están desorientados y buscan unos valores para vivir. Entonces puede aparecer Satanás y hacer el papel de padre. Si Rey hubiera matado a Palpatine, hubiera destruido una cultura falsa, demoníaca, pero al menos era una "cultura". Pero tenía que luchar contra ello con el Espíritu correcto. Resistiendo al mal en lugar de destruirlo. Dando vida en lugar de quitarla, como Kylo en su momento y sacrificio final. Es entonces cuando, aquello que no consiguió Anakin al proclamar su deseo arrogante de aprender a evitar que las personas mueran ( véase en el episodio II ) se realiza definitivamente en el espíritu de Rey y de Kylo. Es muy noble querer evitar la muerte de las personas, pero lo podemos hacer por vanidad personal, o porque amamos verdaderamente a las personas como Dios las ama. Cuando Rey, por otro lado, adopta para sí misma el apellido de Skywalker, en ese momento final y sublime de la película, está redimiendo el pasado de un linaje familiar caracterizado por desgracias y fracasos una generación tras otra. En Rey, no obstante, se cumple algo que no se había dado en el pasado, fruto de esa relación y continuidad entre la vieja y la nueva generación. Entonces ella es la que empuña la Espada dorada, y el oro en la Biblia representa la santidad, la realización final de todos los que están en el proceso de santificación.  



   
.

domingo, 13 de junio de 2021

La posesión de Anakin Skywalker

 


Antes que nada, es posible que si tuviéramos que exponer toda la demonología contenida en la saga Star Wars y en cada uno de sus nueve episodios entonces podríamos estar hablando de ella ad infinitum. No obstante, la propuesta consiste en hablar lo mínimo de ella y dejar constancia de los aspectos, a nuestro juicio, más destacables. Dicho esto, vayamos al grano. Lo más importante es el perfil psicológico del personaje conocido como Anakin Skywalker tal y como se nos revela en The phantom menace, Attack of the clones y Revenge of the Sith. Los sucesivos pasos hacia aquello que en las películas de George Lucas se llama el lado oscuro no es otra cosa que una detallada exposición de cómo la mente de un ser humano normal, o incluso de un ser humano especialmente bondadoso, puede terminar sometida y bajo el control del príncipe de las tinieblas (aquí llamado Lord Sidius). Vivimos en un mundo donde los demonios están al acecho esperando hallar alguna grieta por donde poder entrar en el fondo de nuestra mente y corazón y destruir todo lo noble y bueno que pueda haber en nosotros. El demonio en Star Wars aparece bajo la máscara de un personaje humano conocido como Palpatine, mostrándose en esos ojos amarillentos característicos conforme al canon establecido en El exorcista, y que ha sido imitado en el cine de terror hasta la saciedad, aunque parece ser que no es más que eso, un tópico cinematográfico que no tiene ninguna relación con lo observado por los testimonios de casos de posesión reales. En el episodio III George Lucas lo utilizó para expresar la maldad y la locura de Anakin en momentos breves y muy concretos, dejando que la presencia de lo demoníaco en Star Wars sea un asunto envuelto en el misterio, explicado a medias y sugerido, si acaso, en novelas o futuros spin-offs acerca del origen de los Sith. Y es que normalmente asumimos el paso hacia el lado oscuro como el resultado de un proceso psicológico o una decisión voluntaria de hacer el mal, pero es menos habitual considerarlo desde un prisma teológico donde Anakin es, literalmente, poseído por el demonio. De todas formas, y para terminar de momento este punto, J.J. Abrams vino a poner los puntos sobre las íes.

¿Y cómo se llega a ese estado de posesión diabólica?. Hay varios motivos temáticos que convergen en ese sentido. Todo empieza con la historia del niño esclavo que no tiene padre conocido y que por otra parte es arrancado prematuramente del seno de su madre, la figura de apego fundamental. Se convierte en la historia de la construcción de un ego en base a su potencial y a la condición de elegido. La arrogancia de Anakin se convierte en motivo central, como signo de inmadurez e impulsividad. El amor te ha cegado, es una frase clave, pues Padme representa esa figura de apego nunca superada que empieza con la madre y continúa con Padme. La inmadurez espiritual implica un deseo de controlar o poseer a las personas y al entorno. Construir o poseer un Imperio, proteger a la mujer que amas no porque la amas incondicionalmente, sino porque quieres controlarla como parte de ese todo perfectamente controlado. Es decir, Anakin, con su sentido de lealtad hacia sus amigos, a la hermandad de la que forma parte y al sistema de la república, en realidad vive desde su ego ególatra, queriendo confiar en sus propias fuerzas, y no en Dios o, en el lenguaje y la teología propia y específica de la saga, en los grandes designios de la fuerza. Y así se nos muestra la grieta en el alma de Anakin, esa debilidad que aprovecha el Lord Oscuro para animarle a desatar el odio y la violencia contra sus hermanos, contra los separatistas que son masacrados, encontrando el placer en el poder de destruir a aquellos que puedan ser un obstáculo a su deseo de tener el control. Pero el caso es que entonces en realidad se convierte en esclavo del Maligno, quien lo controla a él. Apliquemos todo esto a nuestra vida práctica y cotidiana, porque cada uno de nosotros a menudo se deja llevar por un deseo también de control, es decir, de que las cosas sean como creemos que deben ser, que las personas respondan a nuestras expectativas, que impere la justicia a la manera en que nos gustaría, y un largo etcétera. Ese es también un camino hacia la esclavitud bajo el poder del Maligno. En ese caso, el mejor antídoto es dejar de querer controlarlo todo, cumplir con humildad el propósito que Dios le asigna a cada uno en la intimidad de su conciencia, y que la paz de Dios esté con nosotros independientemente de si los demás responden o no a nuestras expectativas. O, en otras palabras, la liberación de vivir para satisfacer las necesidades de los demás, y no las propias.