"Harán de los cementerios sus catedrales y de las ciudades vuestra tumbas" (Bava y Argento, 1985). Y es cierto, vivimos tiempos oscuros, y desde el 2020 podríamos decir que hemos vuelto a la edad media, lo cual es fortuna y no, como suele pensarse, una desgracia. Vivimos en una edad media real y mitológica, donde las pestes, las guerras, la incertidumbre, el fin del mundo y el carácter demoniaco de la realidad están mucho más presentes. Los demonios existen, y la victoria final de Dios sobre el Dragón se acerca. Esta bitácora explora, entre otros asuntos afines, la lucha contra el Dragón tal y como se ha representado en el cine y en las artes populares.

lunes, 29 de enero de 2024

Noche de niebla

 


De la mano de John Carpenter, una fascinante exposición sobre la nocturnidad y el hechizo que conlleva. Desde las doce de la noche a la una de la madrugada, según el tópico establecido, es el tiempo de los espíritus que recorren la oscuridad que a todos nos envuelve a esas horas. En este caso, la niebla, que se presenta como un fenómeno natural, es portadora de figuras fantasmales, expresión del sueño de la realidad, pues la neblina hace que el mundo parezca sumido en un sueño de muerte e inacción, el profundo invierno que nos cierra la visión de algún posible horizonte.

La melancolía, la tristeza, la apatía, los trastornos del sueño, las visiones espectrales, apariciones, y una extraña inquietud anímica suelen estar asociadas a la aparición de la niebla. De hecho, los trabajadores sanitarios de los hospitales pueden dar testimonio de que en noches de niebla - y más todavía si también hay luna llena - a los enfermos les cuesta mucho más conciliar el sueño, se muestran más nerviosos de lo normal, tienen pesadillas, ideas y visiones extrañas. La demonología enseña que la tormenta, la ventisca o la niebla son portadoras de las huestes satánicas, aunque lo único que podemos decir es que, de alguna manera, la niebla es un fenómeno atmosférico que perturba el funcionamiento normal de la mente humana y, en consecuencia, durante esas horas nocturnas estamos más vulnerables ante la influencia demoniaca.   

domingo, 1 de octubre de 2023

Viajeros de la noche




Son esos momentos tan reconfortantes, cuando el sol empieza a caer en el horizonte, y la luz oblicua bañando el paisaje nos lleva a una nueva forma de percibir la realidad, un pensar distinto, y otra sensación. Ello acompaña al hecho de volver al hogar, refugio frente a las huestes malignas que proliferarán en la noche que ya se acerca, paso a paso, marcado tanto por el sol que va cayendo a cada minuto como por el andar hacia casa con la consciencia de la noche cercana. Sin embargo, no deja de ser una postura cómoda y egoísta, en cierto modo. Hay otro camino, más arriesgado, pero también más misericordioso, consistente en mezclarse con los vientos de nocturnidad, con otras vidas, oscuras, melancólicas y errabundas. Habla sobre sacrificar una parte de la propia vida para rescatar a los que, andando en oscuridad, pueden de alguna forma ser redimidos, y ser una oportunidad de resistir al Mal en terreno del enemigo.  

martes, 19 de septiembre de 2023

Lluvias de otoño

 



En la proximidad del otoño, y acompañando a las nubes de tormenta que traen la lluvia, el ensombrecimiento progresivo de los días y la tiniebla espiritual. Una retrospectiva de la década de los ochenta y de la infancia de entonces, haciéndonos mirar al recuerdo y a los propios miedos, quizás algún personaje nos sirve de espejo en ese sentido. Habla del miedo como alimento para los demonios que acechan desde las regiones oscuras de la realidad, y habla, tal vez, de un proceso a través del cual logran vencer el miedo y, en consecuencia, vencer a las entidades demoníacas. Hay un pacto de sangre, de lealtad y compromiso respecto a una idea de lucha contra al mal, no un mal cualquiera, ni simplemente humano, sino esas inteligencias malignas, demonios, que se esconden bajo las enfermedades mentales, los sueños de la mente, la materialización de los miedos, o cualquier otro aspecto a reseñar. It, de Andy Muschietti. 


"Sobre la infancia y la imaginación. Lo que fue un acto de Fe, creer que en lo profundo de los juegos de la infancia, juegos ante todo imaginativos, habitan realidades espirituales e invisibles, inteligencias malignas que aprovechan el mundo imaginario para tomar forma y alimentar el miedo. Por otra parte, la unión y la amistad vencen al Mal, un Mal que está detrás de todos los actos malos cometidos, propios o de las personas de nuestro entorno social o familiar" 

"Un niño baja al sótano de su hogar, tiene miedo porque es un lugar oscuro y húmedo. En un momento dado, cree y se imagina que está viendo el destello de dos ojos malignos que le acechan desde la oscuridad. Pero, al encender la luz del sótano, descubre que solo era un reflejo lumínico sobre el cristal de unas bombillas. Posterirmente, Pennywise se materializa ante ese mismo niño en la oscuridad de los subterráneos de la calle, a partir de dos ojos amarillentos que le acechan y brillan en la oscuridad. Las apariciones demoniacas, en la infancia, pueden empezar así, como un juego de la imaginación que va alimentando el miedo y la autosugestión, y dando paso a que "ellos" entren en nuestra realidad"  


"El Diablo siempre nos tienta ofreciéndonos felicidad y bienestar, en el sentido de obtener un progreso económico, integración social, estabilidad y comodidad. La felicidad cristiana se fundamenta en el maná que viene del Cielo y en el espíritu de abnegación, sacrificio y lucha, mientras que la felicidad que nos ofrece el Diablo es una vida de bienestar hasta que la vejez nos convierta en polvo, en palabras textuales del demonio Pennywise durante los últimos minutos de la película y en la batalla final entre el grupo de niños y el Mal, y en el contexto de tener que elegir entre estas dos opciones: arriesgar la vida propia para salvar a un amigo, o escaquearse de la situación y buscar una salvación egoísta y mundana. Si nos fijamos, en ese momento sublime, el momento del triunfo del Bien sobre el Mal, confluyen dos actitudes igualmente altruistas; el niño protagonista está dispuesto a que Pennywise se lo lleve a él para salvar a sus amigos, y sus amigos están dispuestos a dar la cara por él. El posterior pacto de sangre simboliza eso precisamente; la disposición a renunciar a una futura vida cómoda y normal en nombre de una lucha contra el Mal. O, lo que es lo mismo, la disposición a formar parte siempre del grupo de los perdedores" 


"Un niño obeso, sin amigos, encerrado en una biblioteca, le gusta leer y estudiar, le gusta estar en casa más que salir a la calle, le gusta un poco la soledad, le gusta conocer temas y profundizar en ellos. En un momento dado, mira por la ventana de la biblioteca y ve a un grupo de niños montados en bicicletas, allí fuera en la calle. Pero lo suyo son los libros. Una imagen que resume lo que fue el niño friki y perdedor de los años ochenta"


"Satanás nos quiere siempre divididos. La unión es fuerza de Dios ante la cual el Mal retrocede, la separación es una estrategia de Satanás que nos debilita" 


"El beso final... el beso que muchos no se atrevieron nunca a dar en la cruda realidad ¿no será uno de los besos más bonitos y cargados de significado que se han visto en cine en los últimos tiempos?. Esa mano herida en sangre marcada en el cuello del niño protagonista... ¿qué os sugiere?"  


miércoles, 10 de mayo de 2023

Forum: La vida como realidad virtual

 



Dos de las mejores películas de ciencia-ficción para dilucidar algunas cuestiones. Una es Matrix, y la otra es Ready Player One. Ambas películas utilizan el concepto de realidad virtual, y funciona como metáfora de la realidad finita y pecaminosa en la que vivimos, y sobre cómo los demonios adoptan formas distintas con las que interactuar en el mundo humano. Desde aquí recomiendo ir estudiándolas en ese sentido, y más adelante expondremos algunas conclusiones. 

lunes, 17 de abril de 2023

El Exorcista III: presencias, criminales y enfermos mentales

 


Después de más de diez años desde la aportación de John Boorman a la saga, el propio William Peter Blatty retomó el paisaje de Georgetown en The Exorcist III, película tan irregular en su conjunto como impresionante. En cuanto a cuestiones demonológicas tal vez no aportaba nada nuevo respecto a sus predecesoras, pero vamos a destacar algunos puntos interesantes.


1. William Kinderman

El personaje encarnado por George C. Scott viene a ser, desde la posición de un ateo, bastante similar a lo que el padre Lamont (Richard Burton) representaba desde el ámbito de la Fe y la religión: un ser humano abrumado ante la maldad, los crímenes y la injusticia en el mundo, adoptando en este caso una postura cínica, escéptica y malhumorada ante un mundo donde él no es capaz de ver ni a Dios ni a Satanás. Aunque Kinderman es fundamentalmente un hombre bueno, no hay en la película ningún crecimiento espiritual para él. Arranca como personaje ferozmente ateo, y culmina su trayecto con esa misma ferocidad con la cual le da el tiro de gracia a su amigo Karras, liberándolo de una existencia tortuosa y a merced de los demonios. No hay valores teológicos y cristianos que resaltar, pero eso hace que estemos ante una película de una sordidez ambiental y una ferocidad en sus temas que tal vez no han sido debidamente consideradas.  Nada que ver con el azúcar new age de Boorman, aquí solo para mentes y estómagos muy curtidos.


2. El paisaje de Georgetown

Lo espiritual influye en las mentes de los criminales, y está siempre acechando en la oscuridad. Ese es el mensaje principal de la película, que detrás de un crimen, de una mala acción, de un directivo corrupto, de un enfermero o enfermera corrupto, o de un sacerdote corrupto, está la influencia de los demonios. Hay que fijarse en ese estudio de la nocturnidad en las calles de Georgetown, la noche como la hora de las tinieblas, la niebla y los vientos como "portadores" de espíritus malignos, los efectos sonoros que acompañan a las presencias invisibles en el mundo humano (incluso en el interior de los templos católicos) a través de rugidos y extraños susurros, todo ello demasiado brusco y estereotipado tal vez, pero que nos recuerda que ciertamente el diablo, a través de sus legiones de "sicarios" de los "bajos fondos" del mundo humano, está siempre acechando y buscando a quien devorar ( 1 Pedro 5: 8 ). Cada vez que, estando en nuestros hogares o simplemente en cualquier lugar de la calle, nos asalta un mal pensamiento que es extraño a nuestra personalidad, una sensación opresiva o depresiva a la manera de un bajón inexplicable en nuestro estado de ánimo, una desesperanza o cualquier cosa similar, recordemos que siempre hay cerca algún demonio rugiendo o susurrando. Cuando somos conscientes de estas cosas más facilmente recurriremos a la oración para que Cristo, nuestro defensor, nos libre del Mal. 



Una secuencia especialmente interesante es la de la imagen de un Cristo que abre los ojos cuando los vientos irrumpen violentamente en el templo católico. Los vientos son "portadores" de demonios ( o de ángeles de Dios, según el caso) y lo que esta secuencia significa es la invasión violenta del templo, y la "posesión" de uno de los ídolos católicos allí contenidos. Desde la antigüedad, y conforme a la ley de los antiguos hebreos, la adoración de imágenes está vinculada al poder satánico. Y, más concretamente, la fabricación de objetos antropomorfos es un acto de blasfemia que atrae a demonios. Se ha popularizado mucho la muñeca Annabelle, pero desde figuras religiosas hasta muñecos de todo tipo son especialmente peligrosos porque atraen la mirada y la atención humana y esto de alguna forma facilita que tanto el que mira al objeto antropomorfo como ese mismo objeto sean de alguna forma "poseídos" o infestados por demonios. Ello parece tener una explicación psicológica, muy vinculada con la especial fascinación que los objetos antropomorfos producen en la mente humana.

3. ¿Resurrección o vampirismo?



La película nos trae de nuevo al padre Karras, y lo hace utilizando argumentos muy peregrinos. Desde una mirada más superficial, supuestamente un criminal conocido como el asesino de géminis, tras morir en la silla eléctrica, posee el cuerpo de Karras como una forma de poder prolongar sus crímenes en el mundo humano, formando parte de un plan de venganza por haber liberado a Regan (la Rosa) del grupito de demonios mercenarios que la habían poseído. Lo cierto es que en la película aparecen conceptos erróneos sobre la inmortalidad del alma, así que vamos a considerar que lo que realmente sucede es que el ente demoníaco que influía en la mente y en la personalidad del asesino de géminis ( quien realmente muere en la silla eléctrica ) es quien posee, junto al grupo de mercenarios, al cuerpo medio muerto de Karras. Entonces Karras vuelve a moverse en el mundo de los vivos como una especie de vampiro, un difunto que tras supuestamente morir, vuelve a la sociedad donde vivía y tenía sus amistades para cometer crímenes abominables. Por tanto, lo que sobre el regreso de Karras se plantea en esta película está a medio camino entre los rituales vudú, el tema zombi y similares. Lo más importante es esto: los demonios necesitan poseer un cuerpo humano para poder actuar en el mundo físico humano de forma más directa y cruel, lo cual les proporciona un placer muy especial que no obtienen con las formas habituales de interactuar con los humanos, como son la influencia demoníaca externa o interna.    


4. "Los catatónicos son fáciles de poseer"

Como ya hemos visto en este forum, el correcto funcionamiento del sistema cerebro-mente es crucial para que el ser humano esté protegido de las posesiones diabólicas y de toda forma de influencia demoníaca. El caso es que la ciencia médica lleva tres siglos luchando contra las creencias que promueven el miedo contra los enfermos mentales, durante siglos considerados como seres poseídos por demonios.  Pero, digan lo que digan, el terreno de los enfermos mentales es siempre peligroso, como demuestran sus extrañas e inquietantes conductas, aunque no impliquen daño propio o a otras personas. Porque ¿qué hay en el fondo de la mente de un autista o de un esquizofrénico catatónico?. ¿Qué hay en el fondo de la mente de un enfermo de Alzheimer, cuyos "olvidos" y conductas extrañas llenan de pesar, ansiedad, impotencia y profunda tristeza a sus seres más queridos y cercanos?. El Mal está por todas partes y en todos los males que nos afectan como humanos, porque solo quiere hacer sufrir al ser humano. En definitiva, podemos estar seguros de dos cosas: la ciencia  jamás podrá conocer la verdadera fuerza destructiva y controladora que alimenta a ese tipo de enfermedades ( que, al ser específicamente "mentales" tienen una especial conexión con el mundo espiritual ), y la ciencia médica no deja de ser, con todos los peros y matices que queramos meter, un instrumento en manos de Dios para aliviar, en la medida de lo posible y lo permitido, el sufrimiento humano.      

domingo, 19 de febrero de 2023

Redimidos

 


Se plantea un cineforum de toda la saga, entendida como una meditación o reflexión sobre el sexto mandamiento, no matarás


"En el episodio VI de Star Wars vemos la redención final de Anakin Skywalker, pero no es el final del poder oscuro que afecta a la familia Skywalker, porque el mismo Luke cede ante las provocaciones del Lord Oscuro, y arremete con odio contra su propio padre hasta cortarle la mano, como quien ejecuta una venganza, y haciendo honor al que iba a ser en principio el título de este espisodio. Por eso mismo el objetivo de la tercera trilogía, los episodios VII, VIII y IX, era establecer una redención no solo para un personaje principal, sino la redención de la Familia Skywalker."   

lunes, 6 de febrero de 2023

La comida inmaterial

 

-¡Lo estás haciendo!

- ¿Haciendo qué?

- Utilizar la Imaginación, Peter


Es interesante indagar en los cómos y los porqués que explican la transformación de Peter Banning, pero mirando más allá de la superficie de la película, en la cual se nos plantea un entrenamiento de tres días tras el cual nacerá un nuevo ser (una resurrección en toda regla). Dicho entrenamiento abarca tres aspectos del potencial humano: en primer lugar el entrenamiento físico para el desarrollo de la fortaleza y la salud del cuerpo, junto con lecciones sobre el manejo de la Espada. Pero hay en Hook un pasaje especialmente incisivo en lo que a la transformación de Banning se refiere, y es la secuencia de la comida que Peter comparte con los niños perdidos. La comida imaginaria se presenta como una especie de ejercicio espiritual indicado para que Peter Banning comience a abrir los canales de su imaginación, y ninguna otra característica personal define mejor a Peter Pan que la Imaginación. Pero, antes de eso, la misma secuencia nos trae la cuestión de por qué Peter Pan perdió su facultad de imaginar, pues el modo mediante el cual esos canales de la imaginación comienzan a abrirse es un duelo de insultos entre Peter y Rufio, vigente capitán de los niños perdidos. Y ¿por qué los insultos?. Pues porque la educación formal (el formalismo, mejor dicho) -  mal asimilada en su crecimiento como adulto egoísta obsesionado con el éxito económico y material - se había convertido en una cárcel para su mente, creando un pensamiento rígido acerca de los "buenos modales", la "disciplina" y otras formas de actitudes esnobistas propias de los valores burgueses. Y, en este sentido, es un gran acierto de la película el confrontar a un crio punk con un abogado bien vestido y formal como Banning. No significa que Rufio sea un elogiable ejemplo de conducta y vestimenta, pero Rufio es el contrincante que Banning necesita para aprender a despojarse de esa educación formal que le mantiene denso, rígido, pesado y atado al suelo como si fuera un plomo. Así pues, el duelo de insultos con Rufio va despertando algo en la mente de Peter, hasta que en un momento dado esa comida imaginaria se materializa en la cuchara de Peter y salta hacia el rostro de Rufio. Así es como Peter comienza a usar la Imaginación, y atención a cómo Spielberg nos lo expresa visualmente en el plano-secuencia: partiendo de los ojos y el rostro de Peter, la cámara va desplazándose y ampliando la perspectiva de una mesa, antes vacía, y ahora repleta de lustrosos manjares, como indicando que toda esa comida materializada procede de la mente imaginativa de Peter, quien ya va aprendiendo a jugar con los niños perdidos. Después, el brillo de la Espada, símbolo de la Palabra de sabiduría, como una forma de culminar la transformación, aunque a Peter todavía le falta recuperar el recuerdo.     

En conclusión, allí donde hay escasez los niños perdidos imaginan una comida inexistente. Pero Peter trae la abundancia, el alimento y el pan para los niños de Nunca Jamás, pues aunque la representación cinematográfica nos muestra una materialización de los alimentos, de lo que está hablando en el fondo es de alimentarse con esas cosas inmateriales que podemos ver, saborear y tocar con el poder de la imaginación, todo lo concerniente a la vida interior del alma, la esperanza, el amor, la razón, el sentimiento, los sueños, las metáforas y las alegrías del corazón. Se podría decir que el modelo de vida burgués queda destrozado con la fuerza de la imaginación, y con la Fe en todo lo que es invisible e "irreal".