"Harán de los cementerios sus catedrales y de las ciudades vuestra tumbas" (Bava y Argento, 1985). Y es cierto, vivimos tiempos oscuros, y desde el 2020 podríamos decir que hemos vuelto a la edad media, lo cual es fortuna y no, como suele pensarse, una desgracia. Vivimos en una edad media real y mitológica, donde las pestes, las guerras, la incertidumbre, el fin del mundo y el carácter demoniaco de la realidad están mucho más presentes. Los demonios existen, y la victoria final de Dios sobre el Dragón se acerca. Esta bitácora explora, entre otros asuntos afines, la lucha contra el Dragón tal y como se ha representado en el cine y en las artes populares.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

Un demonio sexual

 


  

Tu tienes el cuerpo, y yo tengo el cerebro


En la segunda parte de Pesadilla en Elm Street, Freddy Krueger encarna, con mayor énfasis incluso que en la anterior, a un ente demoniaco que acosa a un varón adolescente. La vieja casa de Nancy se ha convertido en leyenda urbana, en una de esas casas encantadas donde sucedieron hechos terribles y que alimenta los miedos de la vecindad, y Freddy ya no es sólo el hombre del saco que habita en elm street, sino un ente demoniaco ubicado en una casa concreta. En realidad, parece más una película de Amityville que otra cosa, por eso ha sido bastante denostada a lo largo del tiempo, y sin embargo ahí radica su encanto, en esos planos-secuencia del interior del hogar en la noche profunda, representando a la presencia demoniaca que acecha al durmiente y le inspira sueños y pesadillas angustiosas. 

Acaba siendo, también, una más sobre posesión demoniaca, casi siempre son los niños o adolescentes los acosados y poseidos por demonios que significan, desde un prisma psicoanalítico, el yo oscuro e irracional del adolescente. Esa mezcla de demonología y psicoanálisis no termina de cuajar, pero es interesante el hecho de que Krueger utiliza el atractivo físico de Jesse ( Mark Patton ) para atraer a sus víctimas, en este caso, un entrenador de secundaria gay, su novia, y su mejor amigo que también es medio gay. Esa utilización de la homosexualidad puede ser bastante desconcertante, pero la cosa va más en el sentido de considerar el sexo sucio como forma de atraer víctimas para poder matarlas. No olvidemos que Krueger procede de la misma tradición que Michael Myers o Jason Voorhees, la del puritanismo cristiano radical. 

En demonología, las relaciones sexuales fuera del compromiso matrimonial entendido como un pacto hecho ante la presencia de Dios, son un acto instigado por demonios que tientan a alguna víctima utilizando las apetencias sexuales descontroladas. Teóricamente, la relación sexual implica un intercambio o un traspaso de energías espirituales, con lo cual nuestra mente y nuestra alma queda impregnada de algo que procede de la persona que está siendo utilizada por demonios. El objetivo: "contaminar" a la víctima, la cual estará bajo influencia demoniaca, y a su vez buscará contaminar a otros. El sexo es un arma poderosísima con la que los demonios consiguen propagar rápidamente su influencia en nuestra sociedad.  






jueves, 12 de septiembre de 2024

¡Velad!

 


En Pesadilla en Elm Street, Wes Craven nos planteaba considerar el mundo de los sueños como una grieta por donde puede colarse cualquier demonio sediento de sangre y venganza. En ese sentido, uno de los aspectos más interesantes de la película es su énfasis en la necesidad de velar, de no dormirse, de resistir al impulso homeostático hacia el sueño por una extrema necesidad de supervivencia. Nos lleva a considerar, pues, a la vigilia como salvadora y mantenedora de nuestra mente racional, de un sistema cerebro-mente en perfecto funcionamiento, donde todo sigue ordenado y el filtro que nos protege ante los intrusos permanece en pie. Pero ¿qué pasa cuando dormimos?. Pues que se rompen las reglas y entramos en un mundo de percepciones extrañas, irracional, caótico, poético tal vez, pero desvinculado con el orden de la vigilia. Un caos que se opone al orden divino, y por tanto nos lleva a un terreno peligroso en el que pueden manifestarse los ángeles de Dios, aprovechando esa misma grieta, pero también los ángeles caídos y sus esbirros. 

Fred Krueger, desde la interpretación demonológica, es la corporización que un demonio justiciero asume para acosar a los jóvenes introduciéndose en sus sueños, aprovechando los miedos suscitados por un asesino de niños real y humano. De algún modo, Krueger representaba la conciencia de culpa de la clase media norteamericana, señalando especialmente a los padres y madres de familia que se ocupan del progreso económico pero descuidan los valores, la educación y la religión, familias rotas y abocadas al adulterio, la superficialidad y el alcoholismo ( Krueger ataca principalmente a los niños-bien, pero también a freaks, delincuentes y marginados ). Otro aspecto interesante que ofrece la película es que la línea que separa lo real de lo soñado es bastante difusa, como se aprecia en los últimos instantes en los que Krueger es, a la vez, un ente que interviene en el mundo de la vigilia, pero sigue siendo un mundo onírico donde la aparente victoria de Nancy solo ha sido un sueño. Esto es una característica de la mente de los esquizofrénicos: no pueden diferenciar lo real de lo onírico y, al carecer de filtro, cualquier cosa puede introducirse en su mundo de percepciones, desde las más arbitrarias hasta las que tienen su origen en la actividad demoniaca de nuestro mundo circundante.  


 


miércoles, 4 de septiembre de 2024

Oscuridad cósmica

 


No sé si habrán otras películas que aborden el tema sobre los denominados visitantes de dormitorio, gente sombra o grises, de una forma tan atea, desesperanzada, espeluznante y angustiosa como lo hace Dark Skies. El ente, quizás, se acerca bastante. Porque  Communion, por ejemplo, como ya vimos en su momento, aborda este tipo de actividad demoniaca desde el misticismo new age ufológico, queriendo transmitir cierta esperanza, pero Dark Skies es casi una apología del horror y el nihilismo cósmico, ubicando al ser humano en un universo hostil, extraño, donde habita a merced de los caprichos de inteligencias superiores e inmorales, sin Dios y sin reglas que pudieran proteger al ser humano. Es una película, por otro lado, que va más allá de la temática "paranormal", construyendo unos personajes cercanos, metiéndonos en la vida cotidiana de una familia normal, como cualquier familia que podriamos conocer en nuestros barrios, distritos y suburbios, con sus relaciones con el vecindario, sus costumbres cotidianas, sus problemas sentimentales o laborales. Digamos, por tanto, que nos mete en la temática demoniaca desde el drama social que muestra un repertorio de costumbres y miserias de la sociedad actual, y lo hace con gran sensibilidad y realismo, lo cual hace que el drama humano que se nos narra resulte mucho más hiriente. 

Recordemos que esos seres a los que el cine de ciencia-ficción llama "extraterrestres", si tenemos a La Biblia como única brújula y guía para no ser engañados, son esas otras inteligencias que habitan en el universo, conocidas como ángeles o como demonios. Es evidente que en este caso se trata de las inteligencias malignas conocidas como demonios, atacan a la familia, y atacan especialmente a los niños de todo el mundo utilizando distintas vías, ya sea el acoso por infestación de hogares o influencia demoniaca, o desde las instituciones tratando de legalizar o normalizar la pederastia. 

Este personaje, una especie de Indiana Jones ufológico, es el que aparece en determinado punto de la película para dejarnos a todos acojonados con sus palabras:


Bajo su exposición, el universo sería un caos sin Ley y sin Dios, donde esas inteligencias perversas podrían hacer con nosotros lo que quisieran. En cambio, desde la Fe podemos afirmar que no es así, que cuando estos seres entran en nuestro mundo es porque de alguna manera les hemos abierto una puerta, hemos pecado apartándonos de Dios. Y, al contrario de lo que este personaje afirma, sí somos especiales, y las personas que padecen estos ataques satánicos son muy importantes para Dios, necesitan ser liberadas y tener algún tipo de orientación espiritual que les ayude a superar la situación. Una forma de hacerlo, que también se menciona en la película, es evitar el aislamiento de cualquier miembro de la comunidad familiar o religiosa, y permanecer unidos. 

Muy interesante, para concluir, es también el estudio de la nocturnidad, la noche con sus vientos misteriosos, un claro de luna que se abre entre nubes oscuras, la calle en tiniebla tras el extraño apagón de un alumbrado en plena noche, los pasillos y habitaciones del hogar bajo el silencio nocturno mientras alguien lee cuentos de terror, evocando el sueño y, por qué no, a veces una forma involuntaria de invocar a los demonios. 

martes, 27 de agosto de 2024

El año de los demonios

 



Partiendo de la base de que el cine fantástico y de terror nos está hablando del origen preternatural y demoniaco de los males que estamos padeciendo en este planeta Tierra, hacemos un pequeño alto en el camino de la marcha habitual de esta bitácora para fijarnos en algo. Pero antes que nada quiero recordarme a mí mismo y a los hipotéticos lectores que, en el ámbito de las profecias bíblicas, de la religión o del mundo "parapsicológico" en general, siempre que alguien ha querido establecer un año concreto o una fecha exacta para un gran evento ( ya sea la segunda venida de Cristo o el inicio de la tercera guerra mundial, por poner ejemplos ) la experiencia nos indica que el vaticinio finalmente NO se cumple en esa fecha exacta,  pero se cumple de alguna manera.   Podríamos, por tanto, estar relativamente "tranquilos" respecto a un vaticinio que procede especialmente de dentro del ámbito de las iglesias cristianas, y que se refiere al año 2025 como el año del advenimiento de los demonios. Pero hay más, porque si miramos a otros ámbitos, como los de la geopolítica, geoestrategia, y los informes de analistas y de los servicios de inteligencia que en los últimos veinte años han estado pululando por internet y disponibles para cualquier lector curioso, parece que el en 2025 entramos en una zona roja, de máxima alerta mundial. O sea, que puede que esta vez el presagio sí se cumpla, o cuenta con unas probabilidades que rompen todas las marcas, porque vivimos en tiempos excepcionales. Teniendo en cuenta además la estrecha relación que existe entre demonología y criminología, si hacemos una recopilación de los sucesos de las últimas semanas, veremos que está pasando algo que no es normal, empezando por las abominables representaciones en los juegos olímpicos de Francia, y mirando ahora mismo al crimen del niño de Mocejón, en el cual un supuesto perturbado mental, guiado por su "otro yo", ha asesinado a puñaladas a un niño de 11 años que estaba jugando al futbol con sus amigos, en un pueblo pequeño, tranquilo, en una plácida mañana de domingo, cuando nadie podia pensar que algo así sucediese. Unos dias antes, en Inglaterra, otro "perturbado", también de tipo autista, entró en un colegio para infantes y asesinó a dos niñas. Y no puedo omitir las tres decapitaciones que en 72 horas tuvieron lugar en España hace pocas semanas, algo nunca visto, y recomiendo leer esta noticia. Y también esta otra acerca de magia negra y gallinas decapitadas.

 Todo esto huele un poco raro, porque los que sabemos algo de psicología y de enfermedades mentales tenemos constancia de que ni los autistas ni los esquizofrénicos suelen ser violentos o peligrosos, sólo un porcentaje muy pequeño. Ah, pero por otro lado, ya hemos estudiado en esta bitácora, en los últimos años, la estrecha relación que existe entre influencia demoniaca y funcionamiento anormal del cerebro humano. Y ya nos advirtieron que desde el 2020 estamos asistiendo a una apertura masiva de "portales" a través de los cuales los demonios se acercan a nuestra realidad con mayor poder y peligrosidad. Ellos ya están aquí, y nosotros estamos en riesgo creciente de ser utilizados como instrumentos del Mal, o we are the demons, como apuntó el propio Lamberto Bava. Así que necesitamos empuñar la Espada del Espíritu, con urgencia. 

Los demonios, como las malas personas, a escondidas entre el velo oscuro de la realidad, nos manipulan y nos destruyen a base de influir sutilmente en las mentes, llevándonos al crimen, las guerras y el caos. Pero cuando dan la cara, de frente y en una manifestación abierta ante la sociedad humana, se presentan, porque ellos son maestros de hipocresía, como ángeles de Luz que vienen a salvar a la humanidad del caos reinante. No se puede saber qué va a pasar en el 2025, o a partir del 2025, pero es menester considerar todo esto.  


    

miércoles, 17 de julio de 2024

El disfraz del diablo

 



La profecia es esa película donde las cuestiones demonológicas se ubican en el plano de la macrodemonologia, más concretamente en el plano de la política y de los acontecimientos mundiales. En películas como El exorcista, o la recientemente vista The Conjuring, siempre se aborda el tema de los ataques satánicos a individuos o familias a través de la posesión diabólica, aquí en cambio nos plantea la posibilidad de que Satanás pueda dominar y destruir a la humanidad mediante la utilización de los grandes poderes políticos, como puede ser el presidente de los Estados Unidos de América. También aborda el tema de la profecía del Apocalipsis de San Juan, y lo hace trayéndonos algunos de los tópicos o las ideas más populares en torno al 666, la marca de la Bestia y el Anticristo. La representación que de todo ello se hace es popular y alucinada, sin embargo sí que señala con acierto a la trama de poderes religiosos que trabajan para Satanás, y se nos muestra o menciona la conjunción entre los agentes del Vaticano y los judios sionistas (eso que ha dado en llamarse "judeo-masonería"). Todos trabajan para abrir camino a la venida del Anticristo, donde el eje Jesusalen-Roma-Londres-Washington juega un papel fundamental.

Lo más importante es ver cómo Satanás adopta la imagen de un niño angelical, un rostro amable y tierno, se disfraza de ángel de luz para engañar y alcanzar objetivos. En nuestra realidad política y social inmediata, utiliza palabras como "amor", "democracia", "tolerancia", "igualdad", "progreso", "paz", "seguridad", "justicia", etc, toda esa propaganda que nos llega a través de la televisión, y es ese discurso de valores dominante al que tenemos que creer y seguir, y que en el fondo responde a planes satánicos. 

El papel del embajador Thorn (interpretado por Gregory Peck) en los instantes finales de la película es realmente macabro y muy significativo, porque, ante los ojos de la policía y de la opinión pública, no es más que un loco fanático que intenta degollar a un niño en el altar de una iglesia, aunque desde la perspectiva del personaje el niño en realidad no es un ser humano, sino un "disfraz" y una apariencia, y ello hace que esta película sea realmente provocadora y explosiva para la mente: los Creyentes que tienen el deber de "aplastar la cabeza de la serpiente" se pueden ver representados en esa situación en la que son criminalizados por defender la Verdad y por "matar a los Satanistas". También Dios, en ciertos pasajes del Antiguo Testamento, mandó degollar y masacrar sin piedad a ciertas poblaciones (niños incluidos) del entorno del pueblo hebreo, pero, desde la perspectiva de Dios, no son asesinatos sino un acto de verdadero Amor Divino, porque esas gentes se estaban autodestruyendo y estaban espiritualmente muertos. Por ello Thorn debe pensar que el niño "no es humano", y que su deber es detener el avance del Mal antes de que sea demasiado tarde. Pero no lo consigue, y la sonrisa es el emblema de la victoria satánica. Por contra, si Dios destruye vidas humanas, lo hará siempre con sentir y gesto compungido por causa de nuestras rebeldías.


lunes, 8 de abril de 2024

Ataque a la Familia

 



La mejor manera de valorar y entender a una película como The Conjuring es verla como un paradigma sobre una de las maneras en que el Diablo trata de destruir a la familia nuclear y tradicional, institución sagrada y corazón de toda sociedad que pueda considerarse sana. Se nos narra una historia sobre una bruja que mata a sus hijos, y su espíritu posee a otras madres para que a su vez maten a sus propios hijos, algo que tiene su reflejo en la realidad actual, donde vemos casos de una violencia doméstica que supera a nuestras peores pesadillas, padres que asesinan a sus hijos o hijos que matan a los padres. Ciertamente, la película llega a una resolución emotiva y cargada de sensibilidad, pues la madre poseída por el ente maligno es finalmente liberada cuando su alma y corazón recuerdan vívidamente una escena familiar durante una estancia en la playa y junto al mar, representando así la armonía y la unión de una familia donde sus miembros se aman. 

Por lo demás, la película desbarra bastante con ideas folclóricas sobre los espíritus malignos (las almas de los muertos) pero por otra parte acierta a la hora de explicar la posesión demoníaca en tres fases: en la primera fase, llamada Infestación, el sujeto percibe presencias, oye voces o susurros, o puede tener visiones de "aparecidos", sombras, u otros fenómenos extraños. En la segunda fase, consecuencia de la primera, llamada Opresión, la víctima es consumida por el terror, la sensación de impotencia y de estar desprotegida ante fuerzas inexplicables, ello la lleva a anular su voluntad, entregando su energía al ente maligno que la acosa y que se alimenta de su miedo. Y así culmina con la última fase, que es la Posesión propiamente dicha. Todo lo cual resulta bastante lógico y coherente con lo que sobre demonología se ha escrito, y con lo que hemos visto hasta ahora sobre la forma en que los demonios tratan de atacar a las personas que tienen algún tipo de vulnerabilidad psicológica y/o espiritual.  

Por último, acerca del título de la película, el verbo conjurar tiene dos vertientes aparentemente opuestas: significa alejar o apartar algo o a alguien, o también significa invocar o atraer hacia sí la presencia de algo o alguien. Parece ser que en los rituales y exorcismos católicos se utiliza a menudo el conjuro, a la manera de los antiguos grimorios, y no sabemos exactamente sin con eso se expulsan o se atraen a los demonios. Por otra parte, parece que ni el Maestro Jesús ni sus apóstoles utilizaron alguna expresión similar al conjuro.    


lunes, 25 de marzo de 2024

Nos acechan desde el profundo bosque

 



Sam Raimi, al tiempo que se divertía con su grupito de amigos, fabricó una demonología esencial, basada en las creencias más ancestrales sobre los espíritus del bosque y de las zonas montañosas. Daba presencia a esos demonios con un gran sentido cinético, con esos ya clásicos travellings mediante los cuales los espíritus cobran vida y movimiento en sus planes de poseer y destruir a las almas de los vivos. En honor a su título, estas películas hablan sobre muertos en vida, pues no hay nada más terrible que morir o vivir convertidos en una especie de autómatas o marionetas de los demonios.

En Evil Dead (1981) las primeras imágenes son ya la presencia invisible pero real de los demonios del bosque avanzando hacia el coche del grupo de amigos, al que tratan de accidentar. Posteriormente, y tras la pronunciación de unas palabras mágicas, se liberan demonios de la noche que avanzan por el bosque hacia la cabaña donde están los personajes humanos. Una chica, que parece ser sensitiva y especialmente receptiva a la presencia de los espíritus, será la primera en ser seducida y poseída, bajo la advocación de Join Us


Con ese mecanismo tan sencillo y lineal, la trama avanza hasta que todos terminan poseídos, incluído Ash- Bruce Campbell en el último suspiro de la película. Evil Dead (1981) es una película esencial y arquetípica, jugando con elementos sustanciales para el terror y las historias sobre espíritus y magia negra: una vieja cabaña en el bosque, un libro viejo y abandonado sobre conjuros e imágenes demoníacas, y un grupo de gente que pasa la noche en la cabaña y serán las víctimas. Pero, por encima de todo, la grabación en magnetófono de la voz de un erudito cuya curiosidad y pasión por todo lo oculto y todo lo que habita en las oscuridades del mundo, lo lleva a apartarse de la civilización y a retirarse en una cabaña hasta encontrar las evidencias que busca, para bien o para mal. 


En Evil Dead 2:Dead by Dawn (1987) Raimi tuvo la ocurrencia de hacer algo sorprendente; no es exactamente una continuación de la anterior película, ni tampoco un remake, sino ambas cosas a la vez o lo que cada espectador prefiera. Funciona como continuación porque trata de qué es lo que le sucede al bueno de Ash  tras ser poseído por un demonio en la escena final de su precedente, y funciona también como remake, revisión o ampliación de la información dada en la película anterior, revisando el punto de partida (ya no hay grupo de amigos, ahora solo son Ash y su novia) de manera que la historia de amor será crucial para que Ash pueda liberarse del demonio que lo posee, en el momento en que contempla el medallón que le había regalado su prometida. Y todo ello desde un prisma humorístico y abocado a la autoparodia. 




Y, en fin, la posesión demoniaca sufrida por Ash ofrece, siempre con hipérbole humorística, buena parte del repertorio de fenómenos asociados a ella: pesadillas, presencias que acosan de algún modo a la persona que sufre algún tipo de influencia demoniaca, alucinaciones y visiones extrañas, poltergeist, ruidos y voces, etc. A destacar que, en este universo Evil Dead, la actividad demoniaca no sucede de inicio en el interior de la casa, sino que los espíritus proceden siempre del bosque y pueden invadir la casa solo cuando sus residentes abren un "portal" por donde los demonios entran en la realidad humana, interactúan con ella por medio de presencias sutiles, movimiento de objetos y sonidos extraños, hasta poseer a las almas finalmente. Lo último que cabe preguntarse es ¿algún parecido con la realidad?. Hay casas "encantadas" porque en algún momento sus habitantes han abierto "portales" mediante prácticas espiritistas. En este caso, los bosques, tradicionalmente y durante milenios, han sido lugar preferido por brujos y sectas que adoran a los "espíritus de la naturaleza", y en lo profundo de los bosques se han realizado ese tipo de ritos que permiten que esas entidades tengan poder para manifestarse de alguna manera. De ahí procede todo el folk sobre apariciones fantasmales en las montañas o en las zonas campestres.